Universitarios anuncian “contrapronunciamiento” por casos de violencia y discriminación en la UAQ

Integrantes de la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) convocaron a estudiantes, docentes y personal administrativo a participar en la lectura de un “contrapronunciamiento”, mediante el cual buscan visibilizar casos de violencia, discriminación, negligencia y presuntas represalias dentro de la institución.
Elena Franco, adscrita a la Facultad de Artes, explicó que la iniciativa plantea una postura crítica frente a los pronunciamientos institucionales sobre derechos humanos, al considerar que existe una diferencia entre el discurso de las autoridades y las experiencias denunciadas por integrantes de la comunidad universitaria.
“Esta es una iniciativa con una postura crítica frente a lo que describimos como una pauta o una dinámica de simulación institucional frente a los casos de violencia, los casos de negligencia”.
Señaló que, de acuerdo con los testimonios que han recibido, algunas personas que han presentado denuncias o alzado la voz habrían enfrentado represalias laborales o académicas.
“Lo que hemos visto al avanzar en este viacrucis institucional es que hay represalias tanto a docentes como administrativos donde les retiran horas frente a grupo o ya no les renuevan su contrato”.
De acuerdo con Franco, alrededor de 70 personas firmaron inicialmente el contrapronunciamiento, aunque posteriormente se acercaron más integrantes de la comunidad, incluidos padres y madres de familia.
Por su parte, Imelda Giselle Valero Vázquez, estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Seguridad, relató que durante su paso por la universidad ha enfrentado situaciones que, afirmó, constituyen transfobia.
“En mi caso muy particular he sufrido transfobia durante todo este año que he estado estudiando aquí en la Universidad Autónoma de Querétaro”.
La estudiante aseguró que ha presentado denuncias ante distintas instancias y señaló que también ha enfrentado dificultades relacionadas con el uso de su nombre social y el acceso a espacios universitarios.
“Yo vengo a estudiar ciencias de la seguridad y no me siento segura en el espacio”.
Valero Vázquez informó que decidió solicitar su baja definitiva de la universidad, tras considerar que no existen condiciones que le permitan continuar sus estudios con seguridad.
“Yo el día de hoy traigo mi carta de renuncia para poderme dar mi baja definitiva”.
Las integrantes de la comunidad universitaria señalaron que han recurrido a distintas instancias internas, entre ellas UAVIG, Derechos Humanos, la oficina del abogado general y Contraloría, sin que, según su testimonio, hayan obtenido una respuesta puntual a sus casos.
Franco sostuvo que el objetivo del contrapronunciamiento es que la institución reconozca los problemas denunciados y establezca medidas concretas para atenderlos.
“No necesitamos soluciones paliativas, buscamos una solución en concreto a la violencia”.
Las universitarias también señalaron que las problemáticas de violencia y discriminación pueden tener consecuencias en la permanencia escolar y pidieron que las autoridades universitarias transparenten la información relacionada con las denuncias y las medidas implementadas para atenderlas.









