“Escribo sin pensar en el público, solo porque me nace y me gusta”: Andrew Lloyd Webber

El legendario compositor británico Andrew Lloyd Webber compartió reflexiones sobre su carrera, la evolución del teatro musical, sus pasiones alternativas y la importancia de impulsar a las nuevas generaciones artísticas.
Compareció ante medios de comunicación nacionales en el marco del evento MEXXICO México Siglo XXI.
Al ser cuestionado sobre su experiencia en la histórica adaptación cinematográfica de Jesus Christ Superstar, el compositor fue sincero sobre su participación: “La verdad, no estuve muy involucrado en la película ni en su realización. Fui a Israel un par de veces cuando la estaban filmando, pero no tuve mucho que ver con ella, aunque fue interesante”.
Sobre la actual tendencia de los musicales jukebox —obras construidas a partir de éxitos pop de bandas o solistas reconocidos—, Lloyd Webber se mostró abierto, aunque fiel a sus raíces creativas. “Soy un profesional y me encanta ver musicales originales. No quiere decir que no se puedan hacer o que no haya buenos; creo que ‘Mamma Mia!’ es muy divertida y no hay razón para no tenerlos, pero, por supuesto, mi gran amor son las obras nuevas”, afirmó.
Al profundizar en su propio proceso creativo, el británico destacó que su motivación nunca ha sido diseñar éxitos calculados. “Escribo porque disfruto escribir. Y claro que quieres que a la gente le guste tu trabajo, pero nunca me siento y digo: ‘voy a escribir algo pensando en el público’. Realmente lo escribo porque quiero hacerlo”, explicó.
El evento tuvo un matiz emotivo cuando el compositor recordó a pregunta, a Dolly Parton, rememorando un encuentro que sostuvieron en el Kennedy Center donde compartieron su mutua apreciación por la música. “Ella ha escrito algunas de las canciones más fantásticas. Siendo yo una persona de teatro musical que ama la narrativa, sus canciones son narrativa country, y eso es maravilloso”, expresó Lloyd Webber, adelantando que un próximo musical para contar la historia de la artista le resulta un proyecto “realmente emocionante”.
Si la música no hubiera dictado su destino, otra disciplina habría ocupado ese lugar.
El compositor reveló sus intereses fuera de los escenarios: “Si no me hubiera interesado por la música, mi camino habría tenido que ver con la historia y la arquitectura, particularmente. La arquitectura es mi gran amor, al igual que el arte”.
Aprovechando la reflexión sobre la vocación, lanzó un consejo a los jóvenes creadores: “Si sabes lo que quieres hacer, debes perseguirlo desde todos los ángulos posibles. Lo más importante, si eres escritor o compositor, es lograr que tu trabajo sea escuchado”.
Para ilustrarlo, recordó cómo una crítica en el London Sunday Times sobre una de sus primeras composiciones fue el catalizador que detonó su meteórica carrera.
Fiel a la costumbre, y a pregunta de inqro Agencia de Noticias, evitó elegir una obra favorita de su propio repertorio, comparándolas con sus hijos, aunque admitió sentir un gran orgullo por la partitura de Love Never Dies.
No obstante, dejó claro que en su etapa actual de vida sus prioridades han cambiado. “Estoy en una edad en la que soy demasiado viejo para no hacer algo que sea divertido. Estoy decidido a que solo voy a hacer cosas que me resulten entretenidas y con gente que me agrade. Ya no puedo tomarme nada demasiado en serio”, bromeó.
El compositor cerró su intervención destacando su compromiso con el futuro de las artes y su labor filantrópica. “Creo apasionadamente que una cosa que debes hacer si has tenido éxito, es retribuir a la profesión y tratar de alentar a los jóvenes todo lo que puedas”, concluyó. A través de su fundación, Lloyd Webber actualmente apoya a 30,000 niños en su educación musical y financia a un centenar de becarios: “Son personas que de otro modo no habrían aprendido teatro musical, y es maravilloso ver cuando algunos de ellos se convierten en grandes estrellas”.









