CMIC advierte deficiencias en obra de la 57 y plantea alternativas a rampa de frenado

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Querétaro, Álvaro Ugalde, consideró que existen alternativas técnicas para mejorar la seguridad en la carretera federal 57, en caso de que no resulte viable adquirir el predio donde se tiene proyectada la construcción de una rampa de frenado.

Explicó que el terreno contemplado actualmente pertenece a un particular y su adquisición representaría una limitante económica, por lo que consideró necesario analizar otras soluciones mediante estudios técnicos.

Entre las posibilidades mencionó la instalación de reductores de velocidad antes de llegar a la zona de riesgo, así como rampas de frenado de menor longitud que utilizan sistemas diferentes a los tradicionales de grava o arena.

“Se pueden hacer reductores de velocidad previos a esta zona. Se pueden hacer rampas de frenado mucho más cortas, como existen en otros países, que son vías con otros tirantes, tirantes de acero, y no tanto como las que conocemos en México”, señaló.

Ugalde sostuvo que no necesariamente debe construirse la infraestructura en el punto actualmente proyectado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT); sin embargo, señaló que si los estudios determinan que ese sitio es la única alternativa adecuada, existe la posibilidad legal de recurrir a una expropiación si no se alcanza un acuerdo con el propietario.

Por otra parte, el dirigente de la CMIC reconoció que las recientes lluvias evidenciaron deficiencias en las obras realizadas en la carretera 57, particularmente por los derrumbes y afectaciones registrados.

“La propia obra está diseñada para captar cualquier embate hidráulico, cualquier tipo de caídos, y no soportó los primeros; quiere decir que hay alguna deficiencia en el proyecto o en la ejecución”, afirmó.

Indicó que las autoridades federales reaccionaron para corregir los daños, aunque lamentó que para los habitantes de Querétaro la carretera se haya convertido en una vialidad sometida permanentemente a trabajos de mantenimiento y construcción, sin una fecha clara de conclusión.

“Es una carretera en constante mantenimiento, en constante construcción y con una fecha interminable de conclusión. Esperemos que nos den una fecha real y que sea pronta”, expresó.

Finalmente, Ugalde explicó que será necesario determinar si las fallas corresponden a la ejecución de los trabajos por parte de los contratistas o al propio diseño elaborado para la obra federal. En caso de que la construcción se haya realizado conforme al proyecto, apuntó, las deficiencias podrían encontrarse desde la planeación realizada por la autoridad federal.

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